Subida de sueldo e IPC: cuánto pedir en bruto para no perder

Subida de sueldo e IPC: cuánto pedir en bruto para no perder

72 € al año. Seis euros al mes: poco, hasta que se repite. Es lo que se queda por el camino en el ejemplo que verás enseguida: 30.000 € brutos, precios al 3 % y una subida de sueldo del 3 %. Parece un empate y no lo es, porque el porcentaje te lo dan en bruto y la compra la pagas en neto. Aquí tienes la cuenta entera, la cifra que sí te mantiene igual y el trozo de año que no te devuelve nadie.

Por qué una subida de sueldo igual al IPC no te deja igual

Los precios suben sobre lo que gastas, y gastas dinero neto. El aumento, en cambio, se negocia en bruto. Entre uno y otro están el IRPF y tu cotización, que se llevan una parte de cada euro añadido. Y se la llevan al tipo que corresponde a lo que ganas de más, que es más alto que el medio de tu nómina.

De ahí que el número que te ofrecen y el que llega a tu cuenta rara vez coincidan. Si el IPC es del 3 % y te suben el 3 % bruto, tu capacidad de compra baja. Poco, pero baja. Y vuelve a bajar cada año que se repita la jugada.

Lo aprendí a mi costa. En mi primer empleo con nómina fija acepté un 2,5 % dando las gracias, con la cuenta hecha en bruto en el reverso de un tique. En marzo, al comparar nóminas, lo que de verdad entraba en casa era bastante menos de lo que yo había apuntado. Nadie me engañó: usé el número equivocado.

La cuenta con números: cuánto hay que pedir

Vamos con un caso concreto. No es la estadística de nadie ni sale de ningún informe: son supuestos míos, redondeados para que la cuenta se siga a ojo. Cambia mis cifras por las de tu nómina y el método aguanta igual.

  • Sueldo bruto anual: 30.000 €.
  • Lo que queda en neto: 23.400 €, es decir, el 78 %.
  • IPC del año: 3 %.
  • Tipo marginal conjunto sobre el aumento (IRPF más cotización): 30 %.

Para comprar lo mismo que el año pasado necesitas 23.400 × 1,03 = 24.102 € netos, o sea 702 € netos más que antes.

Si te suben el 3 % bruto, son 900 € más, de los que te quedan 900 × 0,70 = 630 € netos. Te faltan 72 € al año. Para alcanzar los 702 € netos, el aumento bruto tiene que ser 702 ÷ 0,70 = 1.003 €, que sobre 30.000 € es un 3,34 %.

La regla, en una línea: divide el IPC entre uno menos tu tipo marginal y multiplícalo por la proporción entre tu neto y tu bruto. Con estos datos, 3 % ÷ 0,70 × 0,78 = 3,34 %.

El año que ya has perdido y no vuelve

Este es el matiz que casi nunca me sale en la conversación cuando alguien me cuenta su revisión salarial. Una subida que entra en enero para compensar el IPC del año anterior te devuelve el nivel, pero no el año: durante esos doce meses los precios subieron poco a poco y tu nómina estuvo quieta.

Sigamos con el ejemplo. Si ese 3 % se reparte de forma regular a lo largo del año, de media has vivido con precios un 1,5 % por encima del inicio cobrando lo mismo. Sobre 23.400 € netos son unos 351 € que ya te has dejado y que ninguna subida posterior te reembolsa.

El hueco además se queda ahí. Cinco años seguidos con el IPC al 4 % y aumentos del 2 % dejan tu sueldo algo más de un 9 % por debajo, componiendo año a año. Recuperarlo de una sentada exigiría más de un 10 % en una sola negociación, y esa cifra casi no la he visto firmar: conviene pelear cada año el punto que falta.

Esquema que compara el escalón de una subida de sueldo en bruto con el que queda en neto frente a la línea del IPC
El escalón que te ofrecen se mide en bruto; el que compra la cesta es el de abajo. En el ejemplo, 900 € arriba y 630 € abajo, frente a los 702 € que hacían falta.
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El IPC del titular no es el tuyo

El dato de las noticias es la media de una cesta media, y tu cesta no es esa. Si vives de alquiler, dependes del coche para trabajar o tienes dos niños que crecen tres tallas al año, tu inflación personal va por otro sitio, arriba o abajo.

A mí me costó dos años entenderlo. Me comparaba con el IPC general mientras el alquiler se llevaba casi la mitad de mi nómina: cualquier movimiento en esa única partida pesaba más que todo lo demás junto. Medirme por el titular era medirme con la regla de otra persona.

Estimar la tuya es media hora: coge tus cuatro o cinco partidas grandes, calcula qué porcentaje del gasto total supone cada una, mira en los recibos cuánto ha subido cada una y haz la media ponderada. Esa cifra, y no la del telediario, es la que hay que superar.

Cómo llevar la subida de sueldo a la mesa

Entra en la conversación con tres cosas cerradas:

  1. El porcentaje bruto que necesitas según tu cuenta, no el IPC pelado.
  2. Lo que has aportado este año, porque mantener el poder adquisitivo justifica el suelo, no el techo.
  3. Una fecha de efecto concreta. Un mismo porcentaje aplicado en enero o en octubre no vale lo mismo.

Mira también si tu convenio incluye cláusula de revisión salarial ligada a los precios: si existe, parte del trabajo está hecho y la conversación va sobre lo que se suma por encima.

El error que más veo es pedir «lo que suba la vida». Suena razonable y te condena al empate malo del principio: te darán el IPC en bruto y llegarás a casa con menos. Pide un número, llévalo calculado y enséñalo si hace falta.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto me tienen que subir para no perder poder adquisitivo? Siempre algo por encima del IPC, y cuánto depende de tu nómina: en el ejemplo de arriba, un 3 % de inflación pedía un 3,34 % bruto. Si no sabes tu tipo marginal, sácalo con un simulador de IRPF: mira qué neto te queda hoy y cuál te quedaría con 1.000 € brutos más, y comprueba cuánto de esos 1.000 € llega de verdad.

¿Pido con el IPC general o con el subyacente? Con el general. El subyacente deja fuera la energía y los alimentos frescos, que son justo las partidas que más notas al final de mes; sirve para leer la tendencia de fondo, no para calcular lo que te falta en la cuenta.

¿Y si este año no hay aumentos en mi empresa? Calcula el hueco igualmente y déjalo por escrito con una fecha de revisión. Un año plano se asume; tres seguidos son una bajada de sueldo, solo que repartida.

Puntos clave

  • El IPC muerde tu neto y la subida llega en bruto: no son la misma escala.
  • Fórmula: IPC ÷ (1 − tipo marginal) × (neto ÷ bruto). Con 3 % de IPC, 30 % marginal y 78 % de neto salen 3,34 %.
  • La subida de sueldo de enero recupera el nivel, no el año perdido: en el ejemplo, 351 €.
  • Dos puntos de retraso al año (IPC al 4 %, subida del 2 %) son más de un 9 % en un lustro.
  • Mide tu inflación personal ponderando tus partidas grandes, no el titular.
Silvia Montalbán

Silvia Montalbán

Analista de coyuntura económica especializada en inflación y poder adquisitivo

Silvia Montalbán es analista de coyuntura económica con más de doce años elaborando informes de precios y poder adquisitivo para consultoras y publicaciones especializadas. Formada en Economía, mantiene desde 2021 un seguimiento propio de la cesta de la compra española que contrasta cada mes con el IPC oficial del INE. En inflacion.io publica análisis en términos reales sobre lo que pierde de verdad un ahorrador cada año, con metodología a la vista y sin promesas de rentabilidad.

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